TRES INVIERNOS / ENSAYO

Tres Inviernos / Décima
Viajes y expectativas, cambios abruptos de aire, la violencia del choque cultural, la lucha contra los recuerdos, el pacto silencioso entre sangre y la sensación de no querer nunca olvidar a lo que pertenecemos explicado en algunas estrofas de versos octosílabos. 









Soy rehén de nada aquí
atrapado en lo burdo.
Sociedad de lo absurdo
con corazón de maniquí
no todo acá es para mi.
La mente está viajando
el tiempo está quemando
para así no olvidar
aquí no voy a regresar
por tierra, mar ni volando.

Hermano mio a distancia
abres tus brazos sin temor
y me acuerdo del amor.
Corta fue esta estancia
que marcó mi tolerancia
enfrió este corazón
y marcó toda mi razón.
Si hoy nos viera la madre
con pecho inflado grande
cantaríamos su canción

Crudo invierno del norte
frío blanco en la costa,
la montaña ya agota. 
¿Qué hiciste a la gente?
y pregunto en mi mente
¿qué hizo la gente a ti...
...para enfriarlos así?.
Construyeron en los lagos
y en el mar sus castillos
olvidando que es vivir

Olvidé el calendario
hago versos en el aire
como cóndor de los andes
libre y ordinario 
como quitro de mi barrio
le hecho ala al viento
e intento volar alto
y no hago competencia 
yo comparto con paciencia 
respiro, exhalo lento.

Tal cual se pasan los días
en este frío invernal
que congeló el arenal
e inflamó mis encías.
Sangre, sueño y pastillas
para curar este dolor.
Extraño tanto el calor
del sur de mi continente
poder brindar con mi gente
con el alma de un cantor.

Yo le canto a mis penas,
yo le canto a mi amor
y hago versos al dolor,
para así limpiar mis venas
y no me hago problemas
si algunos no entienden,
si algunos solo mienten.
Este viaje se hace largo
y sé que no es eterno
la vida todo devuelve.