1999 / ENSAYO

Hoy doy gracias a mi viejo
por el folclore y la cumbia,
la risa de mi infancia,
sus abrazos de inviernos
que se hicieron eternos.
Trapos y fotografías
evocan melancolías.
Risas más conversaciones
así nacieron canciones
con aroma a familia.

El carbón sigue ardiendo
es feriado en mi ciudad
nuestra gente es prioridad
y vivimos compartiendo,
la familia hoy comiendo
ensalada verde, carne, 
su vino tinto y pebre.
Televisor apagado
risas oigo a mi lado
la familia está presente.

Y también somos vecinos
por si algo falta acá,
mi hermana viene cerca
también vienen los sobrinos
esos lindos remolinos
grandes son hoy a la fecha.
Años pasan como flecha
y anhelo los momentos
el sabor de viejos tiempos
mi familia en la mesa.

Tal vez bien hoy lo recuerde
como la carne goteaba,
tinto el viejo tomaba.
Domingo eternas tardes,
conversas entre compadres.
Hoy tan lejos de los valles,
donde frías son las calles,
blanco es el pavimento,
que hoy hace mi sustento,
al lamento puso llave.

No había mucha plata
pero somos buena gente
y lo sé de buena fuente
juntos se hacía la fiesta
y cantaba el guitarrista
ese fue mi nacimiento 
canto fuerte contra viento
sin nada de egoísmo
lejos pero soy el mismo
sin tiempo para lamento.

Hoy recuerdo a la muerte
por llevarme por el mundo
veo la vida en un segundo
y la llevo a todas partes,
como siempre cada martes
al centro iba la vieja,
ella no tiró la esponja
y por eso es extraño
que me pierda en los años
en busca de moraleja.