PICHILEMU / ENSAYO


De una fría pero inspiradora visita a Pichilemu nacieron estas lineas con olor a mar, simpleza de pueblo lejos del caos de la gran ciudad.
Elegí morir de pie como los arboles 
De la raíz ser mi propio camino 
Para así llegar donde nunca he llegado
Perdido en la búsqueda desde montañas rocosas al océano
Para sentir la libertad 
Contemplar el vuelo de mil aves en la eternidad del horizonte 
Aquel que al terminar el día se pierde con el sol para hacerse fondo de estrellas
Esos lejanos cuerpos brillantes que iluminan las congeladas ideas de quien busca algo de inspiración lejos del raro frío cotidiano que a estas alturas no hace más que asfixiar, cegar y enmudecer los corazones de una colectividad carente de emoción, simpleza y buena fe.